En resumen
- La glicerina retiene más agua y es más viscosa y dulce; el propilenglicol es más fluido y mejor solvente.
- Para disolver sabores, colorantes y principios activos, el propilenglicol suele rendir más.
- Para hidratar la piel y dar cuerpo, la glicerina es la opción clásica.
- En muchas fórmulas se usan juntos: cada uno compensa lo que le falta al otro.
Qué tienen en común
El propilenglicol y la glicerina son polioles: moléculas pequeñas con varios grupos alcohol que las hacen solubles en agua, capaces de atraer humedad y buenas para disolver otros ingredientes. Los dos son transparentes, casi inodoros, de baja toxicidad y tienen grados para alimentos, medicamentos y cosméticos. En alimentos están identificados como aditivos: el propilenglicol como E1520 y la glicerina como E422.
Por eso aparecen en las mismas categorías de producto y muchas veces se consideran intercambiables. No lo son del todo: la diferencia de un grupo alcohol cambia la viscosidad, el dulzor y el poder solvente.
Diferencias clave, lado a lado
| Propilenglicol | Glicerina | |
|---|---|---|
| Fórmula | C₃H₈O₂ (dos grupos OH) | C₃H₈O₃ (tres grupos OH) |
| Viscosidad a 20 °C | Baja: fluye con facilidad | Muy alta: unas 25 veces más viscosa |
| Poder humectante | Bueno | Muy alto |
| Solvente de sabores, colorantes y activos | Muy bueno | Bueno, más limitado con compuestos poco polares |
| Sabor | Ligeramente dulce, con un toque amargo en dosis altas | Dulce, alrededor del 60 % del azúcar |
| Punto de ebullición | Unos 188 °C | Unos 290 °C |
| Efecto anticongelante | Alto | Moderado |
| Aditivo alimentario | E1520 | E422 |
Los valores son de referencia. Para especificaciones exactas, consulta la ficha técnica del grado que vas a comprar.
En alimentos y bebidas
El propilenglicol es el portador más común de sabores y colorantes líquidos: disuelve bien los compuestos aromáticos, es fluido y fácil de dosificar. También se usa como humectante en productos horneados para que se mantengan suaves.
La glicerina se prefiere cuando, además de humectar, se busca cuerpo y dulzor: rellenos, coberturas, confitería, barras y productos con menos azúcar. Al ser más viscosa, cambia la textura más que el propilenglicol.
Los límites de uso de cada aditivo dependen del tipo de alimento y de la normativa de cada país, así que conviene revisarlos antes de cambiar de uno a otro.
En cosmética y cuidado personal
La glicerina es el humectante de referencia para la piel: está en cremas, lociones, jabones, cremas dentales y geles. Atrae agua hacia la capa superficial de la piel y deja una sensación de hidratación evidente.
El propilenglicol aporta una textura más ligera y es mejor solvente de fragancias, conservantes y activos, por lo que ayuda a que se incorporen a la fórmula. Es habitual en desodorantes en barra, geles, tónicos y productos capilares. En concentraciones altas puede resultar irritante para pieles sensibles, algo a considerar en productos de uso facial.
En farmacia y veterinaria
El propilenglicol funciona como solvente y cosolvente en soluciones orales, tópicas e inyectables, y como vehículo en muchas formulaciones veterinarias, a veces junto con otros solventes como el glicerol formal.
La glicerina es clásica en jarabes, elíxires y supositorios, donde aporta viscosidad, dulzor y humectación. Muchas fórmulas usan los dos: el propilenglicol para disolver el activo y la glicerina para dar cuerpo y mejorar el sabor.
En agroquímicos e industria
En formulaciones agroquímicas líquidas, sobre todo suspensiones concentradas, ambos actúan como anticongelantes y humectantes: evitan que el producto se congele o se seque en la boquilla. El propilenglicol es el anticongelante más habitual; la glicerina se elige cuando interesa más su efecto humectante.
Cómo elegir
- ¿Necesitas disolver un activo, un sabor o un colorante? Empieza por el propilenglicol.
- ¿Buscas retener humedad, dar cuerpo o dulzor? La glicerina es la opción natural.
- ¿Importa la viscosidad final? El propilenglicol mantiene la fórmula fluida; la glicerina la espesa.
- ¿Tienes restricciones de mercado o de etiqueta? Revisa la normativa aplicable a tu producto y al país de destino.
- ¿Por qué no los dos? Combinarlos es frecuente y permite ajustar textura, sabor y solubilidad.
Si cambias uno por otro en una fórmula existente, haz pruebas de estabilidad: no es un reemplazo uno a uno. En Interpharma comercializamos los dos, junto con el sorbitol al 70 %, otro humectante muy usado en alimentos y cremas dentales.